Dulce Fortaleza para Padres de Hijos con Autismo

Dulce Fortaleza para Padres de Hijos con Autismo
Reflexión y Oración

Dulce Fortaleza para Padres de Hijos con Autismo

Por Camino de Oración |

Una Súplica al Padre Celestial

Luz celestial cayendo sobre manos orando

Padre Santo, Señor de los cielos y de la tierra, ante tu presencia soberana presento hoy a estos amados hijos míos. Yo, tu Hijo amado, en quien te complaces, intercedo con el corazón abierto por cada padre y madre que camina por esta senda angosta de amor y entrega. Padre, tú que diste forma a las entrañas de sus pequeños y los entretejiste con infinito amor en el vientre materno, mira su cansancio. Ellos cuidan de esas almas puras que tú diseñaste con un propósito eterno, mentes maravillosas que perciben tu creación a través de un prisma diferente, libre de la doblez y malicia del mundo. Sus ángeles en los cielos ven siempre tu rostro, Padre celestial, porque en su aparente silencio habita una pureza inmaculada que pertenece a nuestro reino.

El Bálsamo de la Promesa Divina

Buen pastor con un cordero

Te pido, Padre, que derrames sobre ellos la dulce fortaleza para padres de hijos con autismo que solo procede de tu mano protectora. Cuando el cansancio agobie sus cuerpos y la incertidumbre nuble sus pensamientos, haz resplandecer tu rostro sobre sus hogares. Sé su amparo y su castillo, su pronto auxilio en las tribulaciones.

«Que recuerden siempre que yo, su Buen Pastor, recojo a sus pequeños entre mis brazos, los llevo junto a mi pecho y guío con suavidad a quienes con tanta paciencia los cuidan.»

Yo mismo buscaré a las ovejas heridas, vendaré a las lastimadas y fortaleceré a las débiles, y haré con ellos un pacto de paz para que habiten seguros en sus hogares.

La Paz que Supera todo Entendimiento

Hijos míos, no teman ni desmayen. Yo estoy con ustedes todos los días de su vida, sosteniendo su mano derecha en cada silencio, en cada crisis y en cada victoria oculta a los ojos de los hombres. Yo soy el Señor, tu protector, que no duerme ni se adormece. Yo soy tu sombra a tu mano derecha, y ni el sol te fatigará de día ni la luna te agobiará en la noche, porque yo guardo tu alma ahora y para siempre.

Descanso en Sus Brazos

Luz de amanecer en ventana tranquila

Yo soy quien da fuerzas al cansado y multiplica el vigor del que no tiene ninguna. Cuando sientan que las fuerzas se agotan, descansen en mí; vengan a mi regazo, descarguen sus aflicciones, porque mi yugo es fácil y mi carga es liviana. Mi paz les dejo, mi paz les doy, y no como el mundo la da, sino una paz perfecta que guardará sus pensamientos de todo temor ante el porvenir.

Bendición sobre cada Hogar

Padre, dales sabiduría divina para descifrar el lenguaje del alma de sus hijos, paciencia inagotable para calmar las tormentas, y una fe inquebrantable que les recuerde que ninguna de sus lágrimas cae en el olvido, sino que las tengo guardadas en mi redoma. Bendice las obras de sus manos y multiplica el pan de su mesa. Consagra sus hogares como templos de amor incondicional, donde habite mi Espíritu Consolador. Que en las noches de desvelo puedan sentir la sombra de mis alas cobijándolos, y que al despertar cada mañana, sus almas se llenen de un canto nuevo de esperanza. Yo los he elegido, los he llamado por su nombre y jamás los dejaré huérfanos; regresaré a ustedes con consuelo eterno. Amén.

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